Estimado lector,
hace escasos minutos venía para la oficina con mi hermano, sorteando las placas de hielo, mientras escuchaba en la radio (Cadena Dial, creo) al Cárdenas contar la peripecia de un argentino que ha tenido la genial idea de ocupar un piso en Madrid; pero no cualquier piso: el piso de un registrador de la propiedad.
Jajajaja. La pena es que el susodicho registrador vivía en el piso contiguo; denuncia, detención…lo de siempre.
Ay joder, con lo tristón que me había levantado yo hoy…me alegra saber que aún quedan poetas en el mundo.
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Foto: orgazmika

¡Vaya genio temerario! “Pa’ chulo, yo”.
Recibe un saludo,
Paula
Jajaja con dos cojones
ya tiene algo para contar a los nietos (el registrador)