Agobiado lector,
vengo de tomar un café, el de media mañana, y me he encontrado con lo que viene siendo habitual por estos tiempos.
- Pues sí Sergio, el trabajo nada…muy mal, no hay nada, pero nada…Imagínate, que me voy a tirar toda la mañana para poner un fluorescente…, me aúlla un electricista.
- Al paso que va la cosa, vamos a volver a la cartilla de racionamiento…, interviene el barman; rudo, sesentón y sin afeitar.
Tampoco es para ponerse así, de momento. Pero lo cierto es que si hemos de volver a los tiempos de la postguerra, habrá que fijarse en cómo hacían para sobrevivir quiénes pasaron por ella.
Y a cuento de esto me estaba acordando ahora del oficio de sustanciero. El sustanciero era un señor cuya herramienta de trabajo era una pata de jamón, las más de las veces con poca chicha ya. Se dice que al no abundar la comida, las amas de casa recurrían a él para darle algo de sabor y sustancia a los cocidos ausentes de toda especia y acompañamiento.
El sustanciero entra en la casa. Desenfunda la herramienta. La deja remojando en el caldo caliente de la señora, toma sus monedas y se va. No es mal trabajo, ¿no?.
Por si las cosas se ponen peor, cerebro privilegiado el mío, ya tengo en mente lo de hacerme sustanciero. Porque hay que adelantarse a los tiempos y llegar el primero. No sea que cuando las ratas de alcantarilla comiencen a cotizarse en las carnicerías…ya haya otro sustanciero en el pueblo. Visión de futuro. Anticipación.
Eso sí, hay que adaptarse a los tiempos y no estoy seguro de que la pata de jamón sea la herramienta correcta del sustanciero del siglo XXI. Las modas cambian, y el arte culinario no es ajeno a ello. Como muestra, un botón:
Cómo mejorar el sabor del semén, Educasexo.com
…parece que ahora está de moda utilizar el semen en la cocina. Alimento muy nutritivo y con buenas propiedades para la salud.
Ya me veo, si la cosa se pone seria…entrando en las casas, desenfundando la herramienta…y repartiendo sustancia aquí y allá.
El problema es que tanto tiempo viviendo en los mundos de yupi nos ha puesto el morro fino a todos. Y seguramente la del primer piso querrá una sustancia amarga, y la del segundo una sustancia más dulce, la del tercero con aroma afrutado…
Y como el sabor y el aroma del semen depende de lo que ingerimos…pues está claro que necesito algún compañero de trabajo, para poder ofrecer variedad a todo el vecindario.
¿Alguno se apunta?
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Foto: Gastev

Joerrr….mejor cultiva chufas y haces horchata, así no tiens q repartir las ganacias
Ya me imagino a alguno sacando “la manga pastelera” pa adornar los platos y postres…..Andaa!!! una nueva profesión ummmm ¿Cómo la llamariamos?
Tu compañero seria algo así como tu chulo? xD es que me surgen un montón de dudas, para este trabajo, quien maneja la herramienta, tu mismo o la clienta? y bueno ya que estamos cuanto se cobraría, seria un servicio telefónico? podría conservarse manteniéndose todas sus cualidades nutritivas y venderlo junto a las anchoas y sardinas? Parece muy interesante y podría participar pero necesito algunas aclaraciones.
No home Junma, para ofrecer distintos matices de sustancia, uno tendría que comer frutas, verduras…y el otro carne, proteínas etc…
Todo a medias.
JA, JA… No está mal pensada la profesión, no… Eres un jodido visionario, Sergio.
Más que el sustanciero tú serías el sustancioso.
“Buenos días, señora, el sustancioso llama a su puerta. Dando sustancia a los platos de España desde 1985.”
Todo esto con un buzo de obra recogido en la cintura para dejar ver la imperativa camiseta blanca de tirante que todo autónomo itinerante y español debe llevar.
Macho, te viene como anillo al dedo. Si alguien me hubiera preguntado cuál sería tu profesión ideal, nunca habría dicho ésta, pero por desconocimiento de su existencia. Ahora que sé que existe te viene como mano al prepucio.
¡¡¡¡¡Señooooooooora, ha llegado el sustancieeeeeeero!!!! Me lo quitan de las maaaaaaaaaaanos. En fin.
El gigoló de la cocina!